¡Iza Vela! A toda voz solían pronunciar los marinos que arribaban al prometedor puerto nombrado años más tarde, Isabela de Sagua.
Encantadoras playas, magníficas condiciones portuarias, incomparables vistas y cientos de años de historia yacen hoy, bajo viejos y olvidados maderos. El tiempo, la despreocupación y el abandono, acompañado de otros factores, causaron la destrucción del gran puerto marítimo comercial de primera clase en la zona central de la costa Norte de nuestra Isla.
El Puerto de Isabela de Sagua fue fundado y abierto al tráfico del comercio internacional en el año 1844, en atención a su magnífica bahía y a las necesidades de una rica y extensa zona de la provincia de Las Villas.
En 1856 se construyó el primer espigón con una longitud de 800 metros sobre la bahía, dándole inicio al ferrocarril de Sagua la Grande.
La línea del ferrocarril entre Isabela y Sagua la Grande fue inaugurada el 13 de febrero de 1858. Los Ferrocarriles Occidentales mantenían trenes de viajeros entre Sagua e Isabela cada una hora y salían con destino a La Habana seis trenes por día. Actualmente el tren viaja de Sagua a Isabela cuatro veces al día y no tiene conexión con otras provincias del país.
Posee también tres vías de comunicación: el ferrocarril, la carretera y el río Sagua la Grande.
Este puerto tiene una amplia y bien acondicionada bahía.
Llegó a poseer cuatro muelles, catorce almacenes y gran cantidad de patanas y remolcadores.
El puerto acogía cualquier tipo de carga. Embarcos de azúcar, mieles, alcohol y otros productos eran depositados en los almacenes de la Isabela.
En sus muelles podían atracar ocho buques a la vez, los cuales podían tomar hasta 41600 sacos de azúcar de 250 libras en cada día de trabajo. El puerto llegó a acoger trescientos barcos en un año y 42 buques en un día.
Inicialmente la Aduana de Isabela fue construida de madera en el año 1928. Luego de los azotes del ciclón del 1ro de septiembre de 1933 quedó totalmente en ruinas. Fue reconstruida de mampostería y funcionó hasta el año 1964.
También maltratada por ciclones, los devotos asisten a una iglesia en ruinas.
En sus inicios estuvo habitada por una familia isabelina que abandona el país años más tarde. Los Prácticos del Puerto la levantan de las ruinas y se instalan en ella.
La Escuela Secundaria Básica Silvio Fernández Álvarez fue inaugurada en el año 1982. En el 2014 fue clausurada por el deterioro de su estructura y el peligro que ante ello sufrían los estudiantes. Actualmente es hogar de varias familias que hacen uso de sus instalaciones ilegalmente.
El cultivo del ostión fue en una época fuente de ingresos para los habitantes del pueblo y muy codiciado para quienes lo visitaban. En nuestros días está descomercializado.
Personas que aman su pueblo intentan darle vida desarrollando actividades comerciales donde se puede degustar de excelentes platos de pescados y mariscos por precios muy asequibles.
En Isabela de Sagua se desarrolla la vida de un sector marítimo, poblada por humildes pescadores y pequeños comerciantes.
Nos despedimos de este pueblo de personas humildes, generosas y muy solidarias con la esperanza de que sus anhelos de volver a escuchar el sonido de los barcos zarpando, algún día no muy lejano, se haga realidad.
Por Elizabeth Esponda Betancourt y Gian Carlo Marzall
